Un lead inmobiliario se enfría en horas. Un agente de IA responde al instante, hace las preguntas que harías tú — presupuesto, plazos, financiación, residencia — agenda la visita en tu calendario y te pasa solo a quien merece la pena ver.
Suele ganar la primera agencia que contesta. La tuya contesta en segundos, a medianoche y en el idioma del comprador.
Presupuesto, plazos, financiación y residencia preguntados con educación desde el principio: tu agenda se llena de compradores reales.
El agente consulta tu calendario, ofrece huecos y reserva, con recordatorios que reducen los plantones.
Descripciones generadas a partir de los datos del inmueble y traducidas a tres idiomas, listas para publicar.
Cada lead recibe la secuencia que pensabas enviar: tras la visita, a la semana, cuando entra un inmueble parecido.
Los inmuebles nuevos se cruzan con tu base de datos y se avisan a los compradores que esperaban justo eso.
Ni por la mañana ni después del fin de semana. La ventana en la que un lead está caliente es muy corta.
Los curiosos reciben una respuesta útil y amable. Tú te quedas las visitas que cierran.
Los leads antiguos dejan de ser una hoja muerta y vuelven a generar visitas.
Treinta minutos gratis sobre tus consultas, tiempos de respuesta y seguimiento, con un plan para tapar las fugas.
Recorremos tu operación: consultas, herramientas, trabajo repetitivo, las horas que nadie cuenta.
Cada proceso se valora por impacto y esfuerzo, para saber qué hacer primero.
Un plan concreto: qué construiríamos, en qué orden, con plazos y coste. Tuyo, sin compromiso.
Gratis, 30 minutos, por videollamada o en persona en Lanzarote. Sin discurso de ventas: si la IA no te compensa, te lo diremos.